3 cuotas sin interes | envio gratis
en pedidos mayores a $90.000

New week, let’s start soft

Qué lindo saludarte.

Cada semana, un momento para reconectar.  

Porque sé que priorizás tu bienestar, y por eso estás acá. Entre tanto ruido, este es tu recordatorio: la salud mental importa. Acá vas a encontrar consejos simples, reales y aplicables para sentirte mejor cada día.

Bienvenido a tu pausa mental de cada semana.

Los años de pánico: siento que voy tarde

Hay un momento de la vida, generalmente durante los veintis o entrando en los treinta, en el que aparece una sensación bastante particular y bastante incómoda: la de sentir que vas tarde 🙁 

Es una edad rara porque las personas de tu entorno suelen  estar en lugares muy distintos: algunos están pensando en casarse o tener hijos, otros están viajando o viviendo afuera, otros están comprando una casa, otros están avanzando muy fuerte en su carrera.

Y en medio de todo eso aparece algo muy fácil de reconocer: la sensación de que todos están avanzando menos vos.Obviamente eso aparece como resultado de la comparación, empezas a mirar hacia los costados y a creer que la vida de los otros, es de alguna manera, una referencia.

Y frente a esa incomodidad aparece algo que muchas personas hacen casi automáticamente: empezar a hacer cuentas (con la edad, con el tiempo que llevan ciertas decisiones importantes, con todo lo que imaginabas que iba a ser tu vida a esta altura). Y aparecen preguntas como:

Si quiero formar una pareja, ¿cuánto tiempo lleva conocer a alguien, construir algo sólido?
Si quiero tener hijos, ¿cuántos años tengo realmente para que eso pase?
Si quiero estabilidad económica o una casa, ¿cuánto tiempo lleva llegar ahí?

Y cuando empezás a poner todo eso en una línea de tiempo, muchas veces aparece una sensación mucho más angustiante: sentir que los números no dan.

Es super sad!! te entiendo, no es una situación fácil ni linda, pero no te preocupes!! no estás sola, esto es algo mucho más común de lo que crees. Muchas veces es el resultado del chip de ‘cómo hay que vivir’, bastante impuesto y muchas veces, poco alineado con cada una de nosotras. Y  como en esta cuenta somos fan de cuestionarnos las creencias, te invito a que busquemos nuevas perspectivas <3 

Todas las decisiones me pesan!!

El problema es que esa sensación de “estar llegando tarde” no se queda solo en un pensamiento incómodo. Muchas veces empieza a impactar en tu manera de comportarte, porque cuando esa idea aparece, todo empieza a cambiar: decisiones que antes parecían normales ahora pesan un montón, cualquier mínimo error se siente enorme, todo tiene que tener un sentido o propósito, no te permitís equivocarte, miedo a hacer un cambio para ‘no correrte de la meta’. Y obvio esto no solo te agota, sino que te corre de una vida autentica y genuina. 

Y la verdad que todo esto es muy frecuente, y cada vez más por cómo las redes nos muestran vidas ‘perfectas’ y eso genera mas y mas comparación. Pero sobre todo, está preocupación aparece mucho en personas  autoexigentes, que durante muchos años aprendieron a pensar su vida en términos de metas, avances y resultados. Entonces cuando el camino no se ve tan claro como imaginaban, aparece una interpretación muy común: sentir que están fallando.

Pero muchas veces lo que está generando esa angustia no es la vida en sí, sino la presión de estar intentando que la vida encaje dentro de una idea bastante rígida de cómo “debería” verse a esta edad [y esa presión suele ser mucho más pesada que la realidad misma]

Recurso  

La vida no es un excel

Algo que me encanta y suelo decir mucho en consulta: la vida no nos da lo que queremos, sino lo que necesitamos (!!) y esto me parece clave porque cumplir y ‘llegar’ a esos estándares mucha veces es lo que refuerza el circuito de ansiedad y la tendencia al control. Porque nos mantiene corriendo atrás de la zanahoria, creyendo que ahí (en los objetivos, metas, pendientes) está la felicidad y que si eso no pasa, no podemos ser felices. Y en verdad muchas veces nos acostumbramos a vivir persiguiendo metas, olvidándonos que lo importante también está en el camino. 

Hay otra cosa que puede aliviar bastante esta sensación de incomodidad: aprender a mirar todo esto con un poco más de distancia, porque tomar distancia nos permite evaluar, cuestionar y abrir nuevas perspectivas. Porque muchas veces ese calendario interno —pareja a tal edad, estabilidad a tal edad, hijos a tal edad— no es algo que realmente elegimos, sino algo que fuimos aprendiendo como la forma “correcta” de vivir.

Pero en verdad muchas veces no es lo que en verdad nos interesa (creo que a veces ni siquiera nos damos la chance de pensar qué es lo que realmente nos interesa) y por otro lado la vida rara vez sigue ese excel que nos armamos en nuestra mente, y aprender a surfear esos cambios es un gran hack.

Porque en nuestra mente todo  funciona de una manera rigida, ordenada y predecibl. Pero en la vida real eso no es así: las personas cambian de rumbo, se separan, vuelven a empezar, encuentran pareja más tarde, se redefinen. Todo suele ser bastante mas ‘desordenado’ que como uno lo planifica.

Y aprender a tolerar ese desorden, esa parte desconocida de la vida donde todavía no todo está definido ni claro, donde hay más preguntas que respuestas, es una [gran!!] habilidad psicológica.

Porque muchas veces no estás llegando tarde. Simplemente estás intentado amoldar tu vida a una idea rígida que poco tiene que ver con la realidad [y posiblemente los planes de la vida misma están mucho mejor que todo lo que vos habias setteado, confía en eso!!]

Afirmación de la semana

No estoy tarde, estoy en mi propio proceso. Surfeo la incertidumbre y me dejo sorprender x los planes que la vida tiene para mi.

Tu carrito

En este momento tu carrito está vacío.

Volver a la tienda