3 cuotas sin interes | envio gratis
en pedidos mayores a $90.000

New week, let’s start soft

Qué lindo saludarte.

Cada semana, un momento para reconectar.  

Porque sé que priorizás tu bienestar, y por eso estás acá. Entre tanto ruido, este es tu recordatorio: la salud mental importa. Acá vas a encontrar consejos simples, reales y aplicables para sentirte mejor cada día.

Bienvenido a tu pausa mental de cada semana.

Bye bye 2025

fin de año y balances

Los últimos días del año suelen pasar algo muy particular: aparece una especie de balance automático sobre cómo estuvo el año. Supongo que en gran parte porque las redes estan repletas de posteos sobre recap del año, posteos sobre logros, éxito, viajes, etc etc y la cabeza, obvio, empieza a repasar lo vivido, lo logrado, lo pendiente, lo que salió distinto a lo esperado y, muchas veces, lo que “faltó” (y muy probablemente te lleve a la comparativa y a sentirte menos). Porque aunque no tengamos ninguna intención consciente de evaluarnos, el juicio aparece igual. Empiezan comparaciones, internas o externas: con otras personas, con otras versiones de nosotras mismas, con expectativas -que quizá ni siquiera eran propias-, con todo lo que esperábamos de este año y no pasó. Aparece esa sensación de que el año “no fue suficiente”, de que podríamos haber hecho más, aprovechado mejor el tiempo, avanzado más rápido o llegado más lejos.

Lo malo es que, en ese repaso mental, solemos mirar el año desde un lugar muy especial: casualmente siempre se suele destacar los errores, las pausas, los obstáculos, las metas no cumplidas, y eso hace que se tape todo lo que si sostuviste, lo que atravesaste, lo que aprendiste, lo que pudiste con las herramientas que tenías en ese momento. Y obviamente el balance se sienta negativo.

Sesgo de negatividad

La tendencia del cerebro a valorar mas lo que falta que lo que hay

Si a vos también te pasa, déjame decirte algo: esto no tiene que ver con ser negativa o desagradecida. Tiene mucho más que ver con cómo funciona nuestro cerebro.

A nivel evolutivo, el cerebro está entrenado para detectar peligro, error y falta antes que logro y estabilidad. Lo que no salió como esperabas se vuelve más visible que todo lo que sí funcionó, simplemente porque lo “pendiente” activa más alerta que lo ya resuelto.Por eso, cuando mirás para atrás, es probable que tu atención se vaya directo a lo que no alcanzaste, a lo que postergaste, a lo que no salió como esperabas o a lo que todavía duele. Y desde ahí, el año puede sentirse como insuficiente, incluso cuando estuvo lleno de aprendizajes, movimientos internos, decisiones difíciles y procesos que no siempre se ven desde afuera (y a veces nos cuesta taaaanto reconocer).

Muchas veces no podemos valorar lo atravesado porque estamos mirando el año con criterios de productividad, resultados o comparaciones, y no desde el impacto real que tuvo en vos. Cambios internos, límites que aprendiste a poner, duelos transitados, miedos enfrentados, sostenerte en momentos difíciles.Ttodo eso cuenta, aunque no entre en una lista de logros “mostrables”.El problema no es hacer balance, sino hacerlo desde un lugar  que deja afuera gran parte de la experiencia y subestima todo lo que si pudiste alcanzar. 

Recurso

Hackeemos al cerebro <3

Quizás este cierre de año no necesites hacer el balance clásico de todos los años, sino un aprender a hacerlo desde otro lugar. En vez de solo enfocarte en  “qué hice” o “qué no hice”, podés probar con preguntas que amplíen el foco atencional y te permitan descubrir otras cosas:

¿Qué cosas atravesé este año que antes me hubieran resultado imposibles?
¿Qué aprendí sobre mí, aunque no haya sido cómodo?
¿En qué momentos me sostuve incluso sin tener claridad?
¿Qué pude hacer con la energía, el contexto y los recursos que tenía?

Este ejercicio no busca romantizar lo difícil ni negar lo que faltó, sino equilibrar la mirada. Darle al cerebro información completa, no solo la parte que activa alerta. Porque cuando solo miramos lo que faltó, va a haber muchas chances de sentirnos mal con nosotras mismas (con la voz critica de la autoexigencia) y sentir que fue un año ‘perdido’. Y en verdad hiciste MUCHO mas de lo que realmente crees, estoy segurísima!!

No necesitas mas para sentirte orgullosa de vos misma, necesitas darle luz y reconocimiento a todo lo que ya está. Porque si no te sentís orgullosa con todo lo que si hay, que te hace creer que vas a estarlo si llega todo lo que ‘falta’?

En un año, 12 meses, 365 dias pasan muchas cosas. Llegar hasta aca no creo que haya sido fácil, entonces no seas tan dura con vos misma. Ya hay mucha violencia en lo externo, como para que también lo haya en lo interno. 

Y recorda que tu valor viene de adentro hacía afuera, por lo que hacer o tener mas no garantiza sentirte mas conforme con vos misma. Hoy puede ser el día ideal para que te tomes unos minutos para honrarte y celebrarte por todo este año.

Gracias a todo por estar todo este año del otro lado de la pantalla. Los quiero! Y les deseo un 2026 de mucha calma, paz y salud (porque lo demás vendrá solo). 

Afirmación de la semana

Este año hice lo mejor que pude y eso ya es un montón

Tu carrito

En este momento tu carrito está vacío.

Volver a la tienda