
Feliz año nuevo amigos!! Espero que hayan empezado el año de una linda manera, o al menos con calma, amor y entusiasmo por el año que va a venir. Siento que los primeros dias del año hay un clima colectivo muy lindo: gente muy entusiasmada, motivada, con ánimos y energía de encarar proyectos. Pero hay un lado B que veo cada año: la necesidad de tener que ser una nueva versión, como que porque arranca el año, hay que arrancar de cero, cambiar hábitos, cambiar formas, cambiar toda nuestra vida.
Aparecen frases como “este año sí”, “ahora empiezo de verdad”, “esta vez voy a hacerlo distinto”, “nuevo año, nueva yo”. Y si bien es cierto que enero viene cargado de motivacion y energía (y eso lo veo como algo bueno, o una oportunidad para aprovechar) tambien es cierto que genera mucha presión. Porque abajo de esas frases hay algo subyacente, una idea implica que lo que sos hoy no alcanza, que lo que fuiste hasta ahora no fue suficiente, que tu vida está mal o que todo lo previo debería quedar atrás.
Y si bien esta bueno cambiar, todo eso que fuiste es lo que te trajo acá, entonces por que deberíamos querer deshacernos de eso? Siento que eso lejos de motivar, genera culpa, exigencia, desconexión o sensación de fracaso. Porque el cambio no debería nacer desde el odio sino desde el amor por querer hacer cambio que nos alineen cada vez más con nosotros mismos, pero honrando todo lo que fuimos y todo lo que somos.
Nueva perspectiva
Tal vez no necesitas una ‘nueva yo’
Entonces este año siento que seria importante tener una idea clara: no necesitas ser una ‘nueva yo’ sino que algo diferente.
Porque la realidad es que no empezás de cero. Llegás a este año con una historia, con aprendizajes, con intentos, con errores, con recursos que antes no tenías. Con todo lo que fuiste y sos. Y eso no se borra porque cambie el calendario (y creo que nadie tendria porque querer borrar su historia, es tuya y merece ser honrada).’
Quizás el punto no sea convertirte en alguien nuevo, sino volver a una versión más genuina. A la que se escucha un poco más, a la que respeta sus tiempos y ritmos, a la que entiende mejor qué le hace bien y qué no. A la que no necesita forzarse a ser otra para sentirse válida. Porque aunque no te lo acuerdes, en un momento esa versión existió en vos, nadie nace siendo exigente consigo mismo, ni odiando su cuerpo ni queriendo más de lo que tiene. Todo eso lo aprendimos: del contexto, de la sociedad, de expectativas impuestas en nosotros, y asi como lo aprendimos -por suerte- podemos desaprenderlo.
Todo lo que sos hoy —incluso lo que no te gusta tanto— fue parte de lo que te permitió llegar hasta acá. Honrar eso no significa resignarse, sino construir desde un lugar más compasivo y más amable. No desde la exigencia ni mucho menos desde el odio.
Journaling
Cómo usar enero a tu favor
Tal vez este año no necesite grandes promesas ni transformaciones exageradas. No necesitas ser ‘otra persona’, sino algo mas real y genuino. Te comparto algunas preguntas que podes hacerte para usar la energía de enero a tu favor y no en tu contra:
¿qué versión mía quiero cuidar este año?
¿qué cosas no quiero seguir forzando?
¿qué partes mías necesito escuchar más?
Empezar el año no tiene por qué ser una ruptura y crisis. Puede ser una continuidad más consciente. Un inicio que no borra lo vivido, sino que lo integra.
No se trata de ser una “mejor versión”, sino una versión más alineada con quien sos. Y eso, muchas veces, es el verdadero -y graaaan- glow up <3