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Quiero mi sesión

New week, let’s start soft

Qué lindo saludarte.

Cada semana, un momento para reconectar.

Porque sé que priorizás tu bienestar, y por eso estás acá. Entre tanto ruido, este es tu recordatorio: la salud mental importa. Acá vas a encontrar consejos simples, reales y aplicables para sentirte mejor cada día.

Bienvenido a tu pausa mental de cada semana.

Te acostumbraste a sentirte mal

Hay algo que pasa mucho cuando llevamos bastante tiempo sintiéndonos de una determinada manera: dejamos de cuestionarlo.

Si hace años que vivís con la cabeza a mil, estás acostumbrada a hacer todo rápido, te cuesta frenar, necesitás tener algo que hacer para sentir que estás aprovechando el tiempo y descansar te genera culpa, probablemente ya ni siquiera lo registres como algo extraño. Simplemente pensás: “soy así”.

Y esto es interesante desde la psicología porque nuestro cerebro tiene una enorme capacidad para adaptarse a lo que se repite. Lo que al principio puede sentirse incómodo, intenso o incluso agotador, con el tiempo puede volverse familiar, y que se vuelva familiar no quiere decir que nos haga bien.

Podemos acostumbrarnos a vivir en alerta, a anticiparnos a todo, a necesitarnos controlar, a exigirnos muchísimo o a estar constantemente ocupadas. Y cuanto más tiempo pasamos funcionando así, más fácil es confundir esa forma de funcionar con nuestra personalidad.

“Soy ansiosa.”
“Soy muy exigente.”
“Soy de pensar demasiado.”
“No sé estar sin hacer nada.”

Pero quizás algunas de esas cosas no sean simplemente quién sos, sino maneras de responder que aprendiste y que en algún momento tuvieron sentido para vos.

Y para mí, esto es clave: si algo se volvió automático, primero tenemos que poder verlo para después decidir si queremos seguir haciéndolo.

Ejercicio para la semana

Por eso, esta semana quiero proponerte que prestes atención a esas cosas que hacés, pensás o sentís tan automáticamente que ya ni siquiera te preguntás si querés seguir viviendo así.

Agarra un papel y una birome y anota algunas situaciones que aparezcan durante la semana y completar la frase “últimamente estoy viviendo como si fuera normal…”. Capaz aparece que sentís culpa cada vez que descansás, que mientras hacés una cosa ya estás pensando en la siguiente, que necesitás tener todo organizado para poder estar tranquila o que terminás el día agotada y aun así sentís que no hiciste suficiente.

Y cuando aparezca alguna de esas cosas, en vez de juzgarte o intentar cambiarla inmediatamente, probá preguntarte desde cuándo funciona así y qué pasa en vos cuando intentás hacerlo diferente. Porque muchas veces recién cuando nos permitimos mirar de cerca nuestras respuestas automáticas podemos empezar a distinguir qué cosas realmente elegimos y cuáles simplemente aprendimos a hacer de esta manera.

No hace falta que cambies nada todavía, la idea es solamente empezar a observar.

Porque a veces el primer paso para sentirnos mejor no es sumar otro hábito a nuestra rutina, sino es empezar a cuestionar algunos de los que ya tenemos.

Que tengas una semana un poquito más soft

 🤍

Afirmación de la semana

Puedo cuestionar lo que normalice, para construir una vida mas alienada.

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